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©Artículo
basado en el libro: Poder y Gracia - Cuatro Pasos
Hacia la Prosperidad
©Art
copyright Gregory Packard
Antes
de que puedas superar al ego debes asegurarte de que
el Ego es entero. En otras palabras, para trascender el sentido separado del
yo, debes estar seguro de que el principio auto
organizador en ti está intacto.
Para abandonar el
sufrimiento tienes que tener la certeza de que el
principio auto organizador de la psique, el Ego, es
completo. Si has estado meditando durante años,
practicando yoga o involucrado en otras líneas de
desarrollo espiritual y todavía parece que no puedes
encontrar tu camino, es probable que el Ego en ti sea
incompleto.
INDICADOR EVOLUTIVO: El poder del ahora sólo
está disponible si todo
tu yo ¡está en el ahora
La
renuncia al yo inferior es uno de los aspectos más
desafiantes del camino espiritual, pero si hay partes
de ti incompletas o ausentes, entonces antes de
intentar hacer nada por despertar, deberías ocuparte primero
de otra cuestión: los aspectos de ti que has negado o
rechazado consciente o inconscientemente. Esto se
denomina la
sombra.
La
sombra es un componente – aunque rechazado– del Yo
(el Ego). Imagina por un momento una luna creciente.
La porción que está en la sombra, aunque no se pueda
apreciar, todavía está ahí. Si “tropiezas con
ella” te va a lastimar. Ésa es la sombra. Veremos
en breve como otras personas pueden tropezarse con tu
sombra, y también, como las suyas pueden destrozarte.
La presencia de la sombra tiene consecuencias nefastas
para todos los aspirantes a buscadores espirituales.
INDICADOR EVOLUTIVO: La sombra nos impulsa a
actuar inconscientemente y lo hacemos ¡indefectiblemente!
¿Sabes si las acciones y reacciones existentes
en tu camino espiritual están siendo impulsadas por
determinantes escondidos de sufrimiento innecesario;
la sombra?
Si crees que tienes claros los motivos que hay
detrás de tus movimientos, entonces considera esta
historia:
Ejemplo
real: Al principio de su carrera, Freud asistió a un
espectáculo ofrecido por un famoso hipnoterapeuta.
Como parte del acto, un hombre fue hipnotizado y después
se le pidió que abriese un paraguas. Más tarde,
cuando le preguntaron por
qué lo había hecho, el hombre respondió con
varias razones tales como: “Quería ver dónde había
sido fabricado,” o “Para ver si funcionaba
correctamente”. Freud se dio cuenta de que el hombre
ignoraba por completo sus verdaderas razones para
actuar. Esta experiencia se iba a convertir en un
componente fundador del psicoanálisis occidental.
Debido a que a veces podemos ser inconscientes
de nuestros motivos reales, la creación de las
condiciones para una vida despierta depende primero de
identificar la sombra y después de reintegrarla en el
Ego. La sombra es algo de lo que no hay que
avergonzarse; hemos caído presas de la convicción
ciega de nuestras propias represiones en uno u otro
grado.
INDICADOR EVOLUTIVO: La integridad del Ego
crea la primera
condición para la libertad.
En el pasado, han sido desarrollados un sinnúmero
de terapias y procesos para tratar la sombra desde
diferentes perspectivas. En este trabajo, voy a tratar
de ofrecerte un método conciso y efectivo que
reunifica lo aspectos repudiados y proyectados de ti
mismo con el Ego en ti, el cual puedes comenzar a
utilizar tan pronto como leas esta sección.
Antes de pasarnos a la cura, vamos a fijarnos
en los síntomas: sufrimiento emocional y psicológico
presentándose en tu consciencia, la aflicción de
adiciones y depresión que existe a causa de que
ignoras que has negado ciertos aspectos de ti.
Aunque el despertar en forma alguna niega tu
humanidad, el noventa por cien de todas las respuestas
emocionales – tanto positivas como negativas –
hacia otra persona, una situación de vida, o incluso
simplemente una declaración, reflejan la presencia de
la sombra en ti.
El otro diez por ciento es la prueba de que estás
presenciando un acontecimiento que está expresando la
realidad de ese momento. Está bien despreciar ciertas cualidades de otros, pero sólo si
estás completamente seguro de que
no son un reflejo en el espejo de una parte
destrozada de tu propio yo; la sombra. Una forma muy
sencilla de saber la diferencia entre el noventa y el
diez por cien es que si estás obsesionado con
emociones o cualidades de otros, tanto positivas como
negativas, (situaciones de vida, el mundo) es probable
que en realidad se trate de una fotografía de
aspectos negados o reprimidos de ti mismo: la
sombra en ti.
INDICADOR EVOLUTIVO: Recuerda que es posible
ir más allá de un sentido incompleto del ser, pero sólo
temporalmente.
Atribuirse los síntomas de la sombra es la
llave para tu liberación. Por ahora, sin embargo,
vamos a ver este ejemplo real de la sombra:
Ejemplo
real: April estaba recién casada, tenía un trabajo
estable y vivía cerca de sus padres y de su única
hermana. Como la mayoría de los amigos que tenía en
ese momento, April bebía moderadamente y en ocasiones
disfrutaba de un poco de marihuana o alguna que otra
raya de cocaína. Sin embargo, sufría de ansiedad,
estrés y, en ocasiones, una depresión debilitadora
caía sobre ella.
Cuando esto ocurría, normalmente era brusca
con sus amigos y mostraba abiertamente su frustración,
a veces con la tontería más insignificante. Para
calmar el dolor, a April le gustaba comer. Como
resultado, ganó bastante peso. Con el tiempo, cansada
de sentirse tan gorda y aprensiva, fue a visitar a un
acupuntor por recomendación de su madre.
La serie de tratamientos no discurrió sin
molestias físicas, pero April las soportó y entonces,
como si de magia se tratase, perdió muchos kilos.
Aunque los síntomas emocionales y psicológicos se
calmaron por un tiempo, no remitieron por completo.
Con sus hábitos alimenticios renovados, el problema
de peso desapareció, pero April, quien todavía era
una bebedora moderada, se sintió atraída a consumir
más drogas, hasta el punto en que empezó a vender
pequeñas cantidades de cocaína para mantener su hábito.
Tras el suicidio de un amigo, April abandonó
repentinamente su adicción. Ahora en cambio, empezó
a beber moderadamente al principio, y en exceso después.
Entonces, cada vez que tenía tiempo libre, acudía
sola a su bar favorito donde sopesaba los sentimientos,
miedos y ansiedades que parecían haber caído
permanentemente sobre ella. A veces incluso se
emborrachaba sola en casa.
Un amigo que tenía años de experiencia en
psicoterapia, le dijo que podía ser que tuviese una
personalidad adictiva. El dolor que estaba sintiendo
era real, pero su origen iba más allá de su compresión.
El único modo en el que April sabía “llenar ese
vacío” era bebiendo. Debido a que su marido era
completamente adicto a la cocaína, su matrimonio se
estaba deteriorando y su trabajo sufriendo a causa de
su mala actitud y sus consistentes retrasos.
Cuando la sombra – la parte dislocada de ti
– existe desapercibidamente dentro de ti, responderás
a la vida, a tus emociones y a tu mente de formas que
la sustenten. Responder a los objetos existentes en tu
consciencia, ya sean otras personas, situaciones,
sentimientos o pensamientos debido a la sombra, es
actuar en base a motivos
inconscientes, como el hombre que abría el
paraguas. En otras palabras, responderás
inconscientemente de modos que apoyen el sufrimiento
innecesario. Esta situación presenta con frecuencia,
la apariencia de una personalidad adictiva; pero en
realidad no lo es. Si tú no tomas posesión de estas
respuestas y de cualquier acción que surja como
consecuencia, la sombra (con tu asistencia pretenciosa
y obsesiva) puede agotarte y provocar un completo
desastre en tu vida y tus relaciones.
De esta forma, la sombra no sólo tiene control
sobre tu presente, sino también en la creación de tu
futuro. April no se dio cuenta del círculo en el que
estaba metida, y respondía a su sombra con alguna
forma de “medicación;” un intento nefasto de
calmar su sufrimiento. Curar un síntoma no tocó la
sombra. Se pasó de comer demasiado, a las drogas y de
ahí al alcohol, es decir, un síntoma detrás del
otro. La gente que medita también puede quedarse
atrapada en un círculo similar debido a que la
meditación no puede alcanzar o curar la sombra.
Volveremos a este punto más adelante en el libro.
Como puedes ver en este ejemplo, intentar
deshacerse de las inclinaciones negativas no funciona.
Es una buena intención, pero sencillamente no funciona.
INDICADOR EVOLUTIVO: La sombra posterga
despreocupadamente tu éxito en el camino espiritual.
Por lo tanto, sus manifestaciones
no pueden ser ignoradas o descartadas
IDENTIFICANDO LA SOMBRA: “La sombra es un problema moral que desafía la completa personalidad
del ego, ya que nadie puede ser consciente de la
sombra sin un esfuerzo moral considerable. Ser
consciente de ella implica reconocer el aspecto oscuro
de la personalidad como algo presente y real. Este
acto es una condición esencial del auto conocimiento,
y por lo tanto, y como norma, se encuentra con una
resistencia considerable.”
Fíjate
ahora en tus propias respuestas emocionales intensas
que “parecen” originarse en otras personas,
situaciones de vida, recuerdos del pasado o
pensamientos sobre el futuro. Cuando aparecen, debes
saber que (en nueve de cada diez casos) estás
interactuando contigo mismo. La sombra es un
contenedor cerrado y su única salida posible es a
través de la proyección. De modo que
insospechadamente lanzas tu sombra, los aspectos
reprimidos, rechazados o negados de ti mismo sobre los
demás y el mundo. Si no te gusta y luego rechazas una
característica tuya, al final la arrojarás sobre
alguien o algo fuera de ti. Esto es lo único que
crees que puedes hacer para deshacerte de ella. Si
rehuyes una característica admirable, también la
proyectarás sobre alguien o algo externo a ti. En
cualquier caso todas tus proyecciones se vuelven
directamente contra ti. En el caso de las emociones y
cualidades negativas normalmente retornan tal y como
fueron proyectadas. Este reflejo sin embargo, es tu
oportunidad para disolver por completo dicha
inconsciencia en ti. Por ejemplo: el conflicto “ahí
afuera” significa, por regla general, una sombra
grande y gorda de ira y tristeza reprimidas “aquí
dentro”.
REINTEGRANDO LA SOMBRA: Una
vez descubierta, el proceso para reintegrar la sombra
es extraordinariamente sencillo, tanto que pondrás en duda su eficacia.
INDICADOR EVOLUTIVO: Cuando un estímulo
externo parezca despertar una respuesta emocional
sumamente profunda, eso es (en
9/10 ocasiones) una prueba de tu sombra. Primero
reconoce la respuesta y después di para ti: “Esta/e
(emoción/sentimiento) es mía/o.” ¡Eso es todo!
“¿Por qué” te preguntarás, “es esto
tan sencillo?” Porque la psique (el Ego) es una
entidad plenamente auto organizadora, de modo que
abastecerla con la información adecuada, tal como,
“esta/e (emoción/sentimiento) es mía/o,” permite
que el ser armonice y posteriormente comience a
funcionar con normalidad. Cuando has convertido de
este modo al Ego en una entidad completa, la
posibilidad de trascender la auto imagen condicionada
o sentido separado de yo, se pone a tu disposición.
Simplemente con tus declaraciones de reconocimiento y
propiedad, tú y el mundo que te rodea, sois liberados
de esos dolorosos síntomas
y de la interminable lluvia de objeciones
pretenciosas a todos y cada uno de ellos, de las que
normalmente van acompañados. Por ejemplo: “La
frialdad que parecía originarse en mi esposa era en
realidad un reflejo de mi propia falta de interés; la
frustración que sentía en relación a ciertas
situaciones de la vida, no era debida a que la vida
estuviera haciéndome pasar un mal rato, sino a un
reflejo de mi propia agresión rechazada hacia la vida
misma; La confianza en sí mismo que tanto admiraba en
mi socio era un reflejo de mi propio potencial, el
cual había negado.”
INDICADOR EVOLUTIVO: Reintegrar la sombra
implica primero y sobre todo que aceptes su existencia.
Entonces puedes acoger cada aparición de emociones y
cualidades tanto positivas como negativas como “mías”
y acabar con el sufrimiento provocado por una
inconsciencia previamente
velada.
¿Recuerdas a Abril de nuestra historia
anterior? Ella nunca se consideró mala ni grosera;
sin embargo cuando proyectaba dichos rasgos fuera de sí,
los percibía entonces como algo que procedía del
mundo o de otras personas. Abril nunca asumió que
fuera negativa
o pesimista. Nunca pensó eso
de sí misma. Incluso cuando expresaba semejantes
características, todavía negaba que pudiera ser una
persona triste y controladora. Y cada vez que estos
pensamientos y sentimientos surgían los negaba,
fortificando así su sombra. Pasó mucho tiempo
antes de que Abril comprendiera que para salir de la
nube de depresión bajo la que estaba metida, primero
tendría que admitir su tristeza, reconocerse a ella
misma como única propietaria de dicha tristeza en
cuanto apareciera, y por lo tanto convertirse en la única
responsable de su presencia – sin necesidad de hacer
nada con ella – diciendo, “Esta ira
es mía.”
Abril, al igual que muchos de nosotros, también
proyectaba algunas de sus buenas cualidades sobre
otras personas. Como suele ocurrir, negamos nuestros
mejores aspectos para no tener que aceptar
responsabilidad por nuestra propia excelencia
enterrada. Todas estas represiones se apilan como la
sombra, y cuando son proyectadas, retornan para
provocar síntomas dolorosos.
INDICADOR EVOLUTIVO: Las partes inaceptables
de ti mismo a las que se les ha negado su lugar legítimo
a la hora de completar al Ego, siempre se
manifestarán en el futuro como síntomas.
Cuando la sombra está presente el progreso
sostenido en el camino espiritual es imposible.
Ejemplo
real: Adrián encontraba el mundo de los negocios duro y frío.
Sin embargo, persistió en construirse una reputación
en la industria de los servicios mercantiles, en medio
de las sagradas avenidas del distrito financiero de
Nueva York. Como parte de su disciplina, estudiaba las
vidas y estrategias de aquéllos que eran
reverenciados en dicho mundo, tanto vivos como muertos.
Pero, mientras luchaba por imitar a esas personas tan
destacadas, su auto estima comenzó a decaer; por
mucho que hiciera, nunca se sentía a
su altura, ni en sabiduría, posición o
volumen de patrimonio. Arrollado por este conocimiento,
Adrián empezó a aliviar el dolor de sus largas
jornadas laborales y ausencia de vida amorosa con
promiscuidad sexual. Con el tiempo, esto le llevó a
una adicción al sexo. Desbordado por los gastos de su
compulsión y su debilitado negocio, Adrián se veía
ahora atrapado entre su hábito tan costoso y su compañía
tan poco productiva.
Como podemos ver en este ejemplo, Adrián
estaba proyectando lo mejor de su potencial innato
sobre sus modelos a imitar, al igual que Abril estaba
proyectando su ira sobre el mundo. En el caso de Adrián,
estas proyecciones estaban girando y regresando
directamente hacia él pero ahora de forma totalmente
opuesta, golpeando inexorablemente su auto estima y su
auto confianza. En el caso de Abril ella sentía como
si el mundo fuera injusto con ella, aunque lo cierto
del asunto era que ¡ella
odiaba al mundo con todas sus fuerzas! Éste es un
procedimiento perfectamente normal cuando has negado
ciertos aspectos de ti mismo, y habiendo creado una
sombra, la esparces en el mundo. Sencillamente se
vuelve hacia ti como su contrario – y ¡eso duele!
Aquí tenemos a Adrián no sólo rechazando su
potencial pleno (el cual averiguó después que no
estaba en el mundo financiero, sino en el diseño de
aviones), sino que además durante varios años, negó
también que fuera un adicto al sexo.
Para aquéllos de vosotros que parezcáis
sufrir las lanzas y flechas de la lujuria y el deseo
sexual, observadlo aparecer, reconoced que es vuestro y decid: “Esta lujuria/deseo sexual es mía/o.” No os
dejéis engañar por la pretensión de que viene
de ahí fuera. No lo reprimáis; reconocedlo,
apropiaos de él y permitíos a vosotros mismos
disolverlo con compasión y afecto. Rechazar partes de
ti que son o demasiado buenas o demasiado malas para
poseerlas, sólo hace que permanezcan a tu alrededor
para volverte loco.
INDICADOR EVOLUTIVO: Cuando la sombra es adueñada
el Ego se vuelve completo.
Ejemplo
real: Christopher y Hazel estaban casados y tenían un hijo
de dieciocho años y una hija de seis. Las cosas no
iban bien entre ellos – desde un momento en que
ninguno de ellos podía recordar con precisión – al
menos desde antes del nacimiento de su hija. Sin
embargo, como hacen muchos padres, toleraban la
discrepancia existente entre ellos por el bien de la
familia. Pero, con una perspectiva nueva sobre la
sombra, Christopher se dio cuenta de que la
indiferencia que él pensaba que procedía de su
esposa, podía ser un reflejo de su propia
indiferencia. Adueñarse de este aspecto permitió la
aparición de una actitud renovada de afecto hacia su
esposa, la cual, en un primer momento, pasó
desapercibida. Hazel sabía que la “amabilidad”
escondía con frecuencia segundas intenciones, así
que desde su punto de vista, permaneció indiferente.
Esto dejó un poco perplejo a Chris, pero decidió
confiar en sí mismo y ser paciente.
Mientras continuaba trabajando con diligencia
en la apropiación sin tener en cuenta el origen
percibido, Hazel empezó a tener la sensación de que
esta situación era más que un período pasajero. Un
día le preguntó a Chris sobre los cambios que estaba
notando en él. Él le volvió a explicar el trabajo
que estaba realizando con la sombra; que el primer
paso para disolver los síntomas era poseerla, de modo
que le permitiera ver si lo que estaba percibiendo en
los demás era un reflejo de la sombra en él, o la
verdad del propio ser de los otros*.
“No eres tú Chris, soy yo,” dijo Hazel,
para sorpresa de Chris. “El amor que había entre
nosotros ha sufrido, y por lo menos para mí, murió
hace mucho tiempo; pero ahora tenemos que cuidar a los
niños y se que no quiero estar sola otra vez.” El
corazón de Chris se hundió y en ese mismo momento
comprendió que no iba a ser capaz de salvar su mundo
con ser todo lo más amable y compasivo que pudiera.
*…un final
alternativo:
Cuando Hazel percibió la realidad de los
esfuerzos de Chris, se sintió consumida por un amor
que hacía mucho creía apagado. Hazel siguió un
curso similar de reconocimiento, aceptación y
propiedad de la sombra, y con el tiempo la pareja se
unió en un amor despierto. Continuaron creciendo de
manera separada y como uno
en formas que superaban sus sueños más audaces.
Pronto, la calma y conclusión que se había
estabilizado entre ellos floreció como por voluntad
propia, propagándose a su familia, sus trabajos y
mucho más allá.
EL
EGO COMO AGENTE INTEGRADOR: Este proceso de dos pasos para reintegrar la sombra
hace de lo inconsciente algo consciente. El Ego, como
el agente integrador, equilibra la oscuridad e
iniquidad del Yo con la luz y decoro del Yo. Se trata
literalmente de “auto conocimiento,” que lleva a
la realización de que tu experiencia emocional y
psicológica no es tanto una cuestión de tu juego con
el mundo, como lo es de ti jugando contigo mismo. Esta
distinción entre el Ego Freudiano, el principio auto
organizador de la psique, el yo inferior, la parte de ti que está motivada por el miedo y el
deseo centrados en ti mismo, y la Sombra, los aspectos
inconscientes o reprimidos del ser, crea el terreno
para tu liberación. Una vez diferenciados, el Ego
puede ser desarrollado, el yo inferior desestimado, y
la sombra reintegrada. Sólo entonces, puedes
descartar concluyentemente todos los patrones de
condicionamiento individual y colectivo que fortifican
tu sentido separado del Yo. Sin esta claridad, un
buscador permanece como buscador para siempre.
INDICADOR EVOLUTIVO: “…intenta
trascender al ego antes de haberlo poseído
apropiadamente, y observa la sombra crecer.”
Como puedes imaginar el trabajo con la sombra
requiere de una tremenda humildad. Sin embargo con
reconocimiento, apropiación y un poco de paciencia,
todos los síntomas mencionados se disolverán en el
momento apropiado.
Ahora la consciencia se puede mover a través
de un tú que no está impedido, y en ese flujo tan
glorioso un instrumento luminiscente
- el Ser
transpersonal,
funcionando a su pleno potencial – se hace
manifiesto en el mundo.
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