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Poder
y Gracia saldrá a la luz en mayo del 2007
publicado por la editorial malagueña Corona
Borealis. El autor reside actualmente
en Vilassar de Mar, Barcelona.
Mick Quinn es una persona
ordinaria con un mensaje extraordinario. Su primer
libro, Poder y Gracia – La Sabiduría del Despertar está tocando los
corazones, mentes y espíritus de todas las
personas que entran en contacto con su sencillo
mensaje de facilidad de ser y bienestar personal.
Basado en la premisa de que
millones están preparados para trascender el
auto-desarrollo desprovisto de objetivos, Poder
y Gracia está creando nuevos paradigmas en la
búsqueda para descubrir y estabilizar el júbilo
auténtico. Con observaciones, ejercicios e
historias reales y refrescantes que ayudan a
descubrir y superar el condicionamiento encubierto
en las situaciones diarias, estos escritos están
revolucionando la interpretación contemporánea
de la vida despierta.
El mensaje de Poder
y Gracia ha sido propagado a toda velocidad.
Mick ha estado dando conferencias y talleres en
Europa, y ya hay libros encargados en nueve países,
incluyendo Estados Unidos y Australia.
El trabajo de Mick
aplaca un profundo anhelo existente entre
hombres y mujeres, permitiéndoles descubrir y
expresar su potencial pleno, más allá de las
angostas limitaciones del condicionamiento. Mick
busca guiar a las gentes procedentes de todos los
caminos de la vida hacia un nuevo entendimiento
del camino espiritual.
En un pasado relativamente
reciente, logró hacer de su carrera profesional
un triunfo. Mick persiguió el “Sueño Americano”,
lo encontró, lo abrazó y después le dio la
espalda.
Pese a sus humildes orígenes e
importantes logros, Mick se sentía profundamente
afectado por una incertidumbre intensa y
persistente en busca objetivos que fueran más allá
del éxito puramente material. Aunque su interés
en la espiritualidad no aparecería sino hasta los
veintitantos años, su posterior búsqueda de
significado espiritual iría finalmente a concluir
con su vida profesional y empresarial.
Mick nació y creció en la
Irlanda católica. Una vez mientras veía la película
“Las Cenizas de Ángela” en un cine de Nueva
York, se volvió hacia su amigo norteamericano y
le dijo, “me preguntaste una vez cómo era
crecer en Irlanda. Pues bien, ¡era exactamente así!
Un lugar donde la probabilidad permanente de que
gente “normal” hiciese las cosas más
anormales, no solamente era considerada habitual,
sino que además era, “aceptada y protegida”.
Tras finalizar la enseñanza
secundaria Mick fue el primero de su generación,
en el seno de su familia, que accedió al tercer
nivel educativo. Pero la vida en la Universidad
Trinity de Dublín no le resultó demasiado
interesante. Dejó la facultad tras su primer año
de carrera, y siguiendo el consejo de su padre
aceptó un trabajo como funcionario público.
Luego en 1986, al igual que miles
antes que él, abandonó su país de origen. Tras
varios años viviendo una emocionante, a la vez
que precaria aventura como inmigrante ilegal en
Boston, “ganó” la residencia en una lotería
oficial. Este fue el primer momento decisivo de su
vida.
El segundo llegó en 1992 cuando
asistió a una clase de meditación ofrecida por
William Arntz, director de la reciente película,
“¿Y tú qué sabes?” Siguiendo el consejo de
Will, Mick vendió el negocio de servicios que había
empezado algunos años atrás y se mudó a Nueva
York. Allí se matriculó en la Universidad de
Columbia donde estudió tecnología de ordenadores.
Además continuó con sus estudios de
espiritualidad y meditación.
En 1994, Mick aprovechó la
oportunidad de unirse como socio menor, a una
compañía en ciernes cuya misión era la de
contratar gente. En dos años y medio la compañía
creció hasta llegar a tener ocho oficinas en el
país con unos ingresos anuales de 25 millones de
dólares. Mick mantenía un interés simultáneo
en la espiritualidad, pero éste se encontraba en
un segundo plano a una distancia bastante
considerable de su interés en el éxito personal,
aún estando plenamente convencido de encontrarse
perfectamente posicionado en “su camino
espiritual”.
En aquel tiempo también se
comprometió con la hija de una de las familias más
adineradas de Estados Unidos. Ahora, las
direcciones tanto de su hogar como de su negocio
se encontraban en la prestigiosa Quinta Avenida de
Nueva York. La vida parecía perfecta, pero en el
fondo el anhelo por paz todavía persistía.
En 1997 la compañía se fusionó
con un competidor como parte de una estrategia de
pre-venta. Poco después, dimitió de su cargo y
con la ayuda de dos de los vendedores más
importantes de su primera aventura empresarial,
emprendió una nueva compañía en la planta 79 de
la Torre Uno del
World Trade Center. Con un intenso esfuerzo,
esta segunda empresa alcanzó unas ganancias de
dos millones de dólares en menos de dos años.
Entonces, a principios del año
2000, Mick fue forzado a vender todas sus acciones
en una hostil adquisición por parte de sus socios.
Este contratiempo, sin embargo, resultó ser una
bendición. Noventa días más tarde se deshizo la
burbuja de los productos “punto com” y el
mercado de la alta tecnología cayó en picado.
Cansado de la tecnología de
ordenadores, Mick comenzó a entrenar ejecutivos,
lo cual ayudó a que una importante clientela
internacional de altos directivos y presidentes de
compañías equilibraran sus vidas profesionales y
privadas. Esta nueva carrera le concedió el
tiempo y la flexibilidad para seguir un creciente
interés en la vida espiritual.
(Foto: Sus tarjetas de
Visita del Word Trade Center entre los años 1994
y 2001)
Viajó por todo lo largo y ancho
de los Estados Unidos, India y Francia para
asistir a talleres y retiros. Allí conoció
profesores espirituales y a otros estudiantes en
un intento por resolver todas las preguntas que le
venían atormentando desde los veinte años,
preguntas que había intentado ahogar en vano con
las innumerables distracciones de la vida
material.
Aún así, incluso mientras se
encontraba absorto en su búsqueda espiritual a
tiempo completo, y se hallaba rodeado por un
importante grupo de amigos, profesionales, colegas
y empleados, la soledad espiritual permanecía.
Sus estanterías se llenaron de best sellers
espirituales, pero lo cierto es que, en su
interior, nada había cambiado. (Foto: Rishikesh, India 2001)
Mientras deambulaba de una clase a
la siguiente, se topó con habitaciones llenas de
buscadores. Algunos de ellos llevaban en su búsqueda
veinte o treinta años. También descubrió a la
“élite espiritual”, aquéllos que poseían
unos profundos conocimientos sobre asuntos
espirituales, pero que parecían estar más
interesados en los cotilleos y seguridad de sus
grupos espirituales de lo que lo estaban en
despertar. Muchas veces los profesores eran
abiertamente deshonestos y no descansaban en una
paz verdadera. Dichos farsantes
espirituales parecían estar por todas partes.
Como el curioso principiante que era, Mick se
encontraba consternado por esta situación ya que
no parecía ofrecer demasiada esperanza a su
propia búsqueda en ciernes.
A pesar de este panorama tan
desolador, persistió hasta encontrar a un
profesor cuyo mensaje reflejaba la auténtica
responsabilidad inherente a la vida despierta. El
26 de agosto del 2001, durante una meditación con
Andrew Cohen, de pronto, todo tuvo sentido. En un
momento de claridad, comprendió que los motivos,
intenciones y valores que habían estado guiando
sus relaciones, carreras y búsqueda espiritual,
estaban totalmente basados en el condicionamiento
individual y colectivo. Pudo ver como este
condicionamiento había sido encubierto hábil e
ingeniosamente en todos los aspectos de su vida.
Lo que él había creído ciegamente que era “su
camino espiritual” no era más que una holografía
de progreso, cortesía del ego y del
condicionamiento, que le había estado llevando en
grandes círculos alrededor
del camino del despertar. Llegar a esta conclusión
fue algo sobrecogedor debido a que tras diez años
de “búsqueda”, ahora comprendía que, en
realidad, nunca había accedido al ¡verdadero
camino espiritual!
A causa de esta realización, Mick
se vio obligado a poner punto y final a su estilo
de vida con base en Nueva York, para ver qué le
ofrecía el mundo. Sin embargo, abandonar un modo
de vida condicionado tuvo un precio bastante alto,
ya que significaba renunciar a todo lo que le
resultaba familiar. Pero la parte más
sorprendente fue que una vez liberado del
contenido, que una vez fuera tan celosamente
protegido, éste ya no era ni deseado ni
necesitado. El dilema sobre cómo resolver su
identidad de siete años de negocios en el World
Trade Center se resolvió poco tiempo después en
la mañana del 11 de septiembre.
Ahora sin carrera ni ingresos, los
planes para crear las condiciones de una vida
nueva fueron propulsados a marchas forzadas. Sin
dejarse intimidar por las trágicas pérdidas y
los continuos esfuerzos de superación, le llevó
otros dos años disolver todo lo que había
construido a lo largo de los dieciséis anteriores.
Además, en ese tiempo, puso en
marcha un nuevo negocio con la única intención
de favorecer su salida de un modo de vida
inconsciente. Esta empresa también floreció.
Después, en el 2003, una breve búsqueda por un
hogar en Europa dio como resultado un molino de
agua del siglo XIX completamente restaurado, sito
en el norte de Portugal, el cual adquirió en
cuanto lo vio.
Este
cambio a Europa hizo además que su camino se
cruzara con el de su esposa, Débora, una nativa
de la vecina España, y como consecuencia, le llevó
a la firma de un
contrato para la publicación de su libro
en España y América Latina.
Mick se encuentra en la actualidad,
ofreciendo los Seminarios de Las Cuatro
Reflexiones en tres países diferentes. Ha dado
conferencias ante miles de personas a lo largo de
todo el país, sobre cómo llevar vidas
satisfactorias y descubrir sus motivos eternos. El
trabajo de Mick ha sido citado y divulgado en
numerosas publicaciones, incluyendo The
Washington Times, ADD
Magazine, y Woman´s Weekly.
La Red de la Consciencia Colectiva
(CCN) fue creada en el 2003, y desde entonces ha
expuesto el glorioso potencial de esta obra ante
varios miles de personas. CCN tiene voluntarios a
lo largo y ancho de Estados Unidos, Canadá,
Irlanda, Francia, Portugal, España y el sudeste
de Asia. Una cita semanal (en inglés y español)
adaptada del libro, ha venido circulando entre los
subscriptores de la página web desde mayo del
2005.
Aunque la historia de una vida
puede ser interesante, no es ni la riqueza de
nuestros pasados, ni la profundidad de nuestras
experiencias lo que determina en quién nos hemos
convertido. Lo determina cómo respondemos a la
vida, ahora.
Quiénes somos está indiscutiblemente
demostrado por nuestras acciones.
Mick Quinn
Vilassar de Mar
Barcelona
Enero
del 2007
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